El libro que me provocó un bloqueo lector (y cómo conseguí volver a leer)
Hay momentos donde leer deja de sentirse emocionante y empieza a convertirse en una obligación silenciosa. Después de terminar La asistenta, entré en uno de los bloqueos lectores más extraños que he vivido: ningún libro conseguía engancharme y terminé alejándome de la lectura durante semanas.
En este artículo quiero hablar de algo de lo que casi no se habla dentro del mundo lector: cómo ciertos libros extremadamente rápidos y adictivos pueden dejar una sensación de vacío difícil de identificar.
Cuando un libro muy esperado no conecta contigo
La asistenta era exactamente el tipo de libro que “debería” haberme gustado. Thriller rápido, capítulos cortos y uno de esos fenómenos editoriales que parecen gustarle a todo el mundo.
Y quizá ese fue parte del problema.
Muchas veces entramos a ciertas lecturas esperando sentir algo concreto porque internet, las redes o la comunidad lectora nos han convencido de ello. Cuando no ocurre, aparece una especie de desconexión difícil de explicar.
No odié el libro.
Simplemente sentí que lo terminé y no me dejó nada a lo que agarrarme después.
El bloqueo lector después de terminar un libro
Lo más frustrante del bloqueo lector es que no suele aparecer de golpe.
Empiezas otro libro.
Lees 20 páginas.
Lo abandonas.
Repites el proceso varias veces hasta que empiezas a pensar que quizá el problema eres tú y no la lectura.
Eso fue exactamente lo que me ocurrió.
Tenía una pila enorme de libros empezados y ninguno conseguía emocionarme.
Cómo conseguí salir del bloqueo
La única solución real fue cambiar completamente mi manera de leer.
Pasé de lecturas rápidas y de consumo inmediato a libros mucho más lentos y reflexivos como El plan maestro de Javier Sierra, donde cada capítulo exige atención y curiosidad.
También empecé a explorar géneros que normalmente no leo:
novela asiática, juvenil y libros mucho más emocionales.
Y ahí entendí algo importante:
a veces no necesitas “el libro perfecto”.
Necesitas recuperar tu relación con la lectura.
Salir de un bloqueo lector no siempre consiste en forzarte a leer más.
A veces consiste en leer diferente.
Cambiar el ritmo.
Cambiar las expectativas.
Incluso cambiar la forma en la que entiendes qué significa disfrutar un libro.
Porque leer no es solo terminar historias.
También es entender quién eres mientras las lees.


0 Toques de color