Esta semana empezó con una intención clara: avanzar.
Leer más.
Escribir más.
Tener todo bajo control.
Pero la realidad fue otra.
Entre fallos técnicos, días sin avanzar y sensación de dispersión, la semana no fue como esperaba.
No fue productiva en el sentido clásico.
Pero tampoco fue un fracaso.
Porque incluso en medio del caos, algo se movió.
Quizá el problema no es no avanzar.
Quizá el problema es cómo medimos ese avance.
Porque no siempre es visible.
No siempre es lineal.
Y no siempre se siente bien.
No avanzar como quieres…
también es avanzar.

Hola, soy Maria. Bienvenid@s a mi vida en blanco, cual se ira llenando de color según vaya añadiendo libros de mi pequeña biblioteca. Podéis contactar conmigo en mividaenblancom@gmail.com . Un besazo mi lector voraz.